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Luis Putón

¿Podría ser el nombre chino de la famosa marca francesa? Vale… igual es pasarse; pero cuando miras la creatividad a la hora de cambiar el nombre a los artículos falsificados, tampoco es que sean una maravilla. ¿Quién no ha tenido un amigo que llevara unas MIKE?

Bueno, y vosotras diréis que a que viene esto ahora. Pues resulta que el otro día me surgió una duda sobre la legalidad a la hora de ambientar una novela en lugares reales. No hablo de localidades, me refiero a restaurantes, bares y demás familia.

En mi caso se podría decir que mi novela es de autoficción, lo que significa que el narrador, el autor y el protagonista son la misma persona. No es cien por cien así, si no vaya locura de vida habría tenido; pero si hay muchas anécdotas sacadas de mis vivencias y experiencia.

Por otro lado, he visto muchas escritoras de novela romántica que publican en su blog fotos de modelos o actores para darle una imagen a los protagonistas de sus historias. La verdad es que no está mal aunque yo no lo haría. Lo veo un poco como cuando ves una película y luego lees el libro, que si no te gusta el actor ya no disfrutas tanto. Sin embargo, me gusta hacer referencia a lugares conocidos dentro de una ciudad e incluso a locales y restaurantes, que aunque no sean conocidos por todos los lectores, personalmente pienso que puede darle realismo a la historia. Además, luego te hace hasta ilu cuando te topas con ese sitio que leíste en tal o cual libro. Como cuando yo entré en un Tesco por primera vez y me sentía Marian Keyes haciendo la compra.

La cosa es que, por aquello de ser prudente, he decidido cambiar el nombre de todos los locales que nombro pero de manera que el lector pueda reconocerlos. ¿A qué todas habéis imaginado el simbolito de las zapatillas Mike? Pues a eso quiero llegar.

La corneta negra on Twitter: "#SantaEnYaPárate Santa¿Por que ...
maravillosas…

Que tiempos aquellos en que las falsificaciones eran falsificaciones y todos lo sabíamos. Y qué daño han hecho. Yo recuerdo una adolescencia palentina en la que tres de cada cinco niños o niñas de mi clase llevaban zapatillas de marca Paredes, hasta que salieron las Arias con las tres tiras blancas perfectamente verticales, que te daba la sensación de ver unas Adidas pero en la niebla. Y qué crueles eran los que llevaban las auténticas que te miraban mal por frecuentar los mercadillos. Yo iba al puesto de La Sole que a grito de «que me las quitan de las manos», me llevaba dos pares de medias pagando una. Aparte, no me quedaba otra. En esa época no había gran cosa, al menos en Palencia. Ni H&M ni Calzedonia, ni nada, solo mercerías de viejas que te vendían medias de espuma muy feas y muy caras. Pero no gastaba zapatillas de ahí. A mí me compraban las Bommerang del Corte Inglés y mi padre me decía muy seriamente: «que a nadie se le ocurra reírse de ti; que llevas la marca de la empresa más importante de España». Pero ese argumento no pareció importarles mucho a mis despiadados compañeros. Hasta el día que me compré unas Nike. Ahí fue cuando me recibieron haciéndome la ola y pase automáticamente a la categoría de guay.

Pero las falsificaciones ya no son lo que eran. Ahora ves bolsos, zapatos, cinturones y cualquier otro accesorio y no sabes si es auténtico o no. Yo no he visto todavía ningún Luis Putón. Y la verdad es que como fiel amante de la marca me parece muy mal. He de decir que yo tengo un Master en Vuittones. Sería capaz de decirte a más de cinco metros si el que llevas es verdadero o falso. Que si el estampado mal cortado con respecto a la cremallera, que si los candados de mala calidad, etc. Aunque bueno, confieso que a veces dudo, porque el mío está hecho una pena. Me pregunto si no me dieron gato por liebre a pesar de haberme dirigido con mis propias patitas a la tienda de la calle Serrano. El mío está hecho una pena: el candado medio oxidado, se me deshilacha un asa…Quizá haya un submundo dentro de las tiendas de lujo en el que hay una sección solo para novatos. Algo así como un contrato en prácticas en el que una de las dependientas chinas, te da una imitación a ver qué tal te desenvuelves, y si eres digna de la marca ya te contactarán. Y es que… ¿ Por qué hay tanto dependiente chino? ¿los enviará directamente Aliexpress? supongo que será para entenderse con la cantidad de chinos que se pasean por estas tiendas y se permiten comprar artículos de lujo de marcas occidentales gracias, seguramente, a la pasta que se sacan vendiéndonos sus imitaciones. Qué contradicción, ¿eh? Ellos los fabrican pero se tiran por los buenos y nosotros al revés.

En fin y es que tener un Louis Vuitton no está al alcance de todos, y ojo que no hablo de dinero. Decidirte a comprar uno es un compromiso para toda la vida. Te ata. Es peor que tener un hijo. Te agobias solo de escuchar la cantidad de cuidados que ha de recibir el chiquitín en su primera infancia. Para empezar, la dependienta te lo muestra con guantes y te advierte que tendrás unas manos secas el resto de tu vida porque si te echas crema y coges tu maravilloso bolso por las asas, su piel porosa de vaca, quedará marcada para toda la vida. Tampoco le puede caer agua a la vaca porosa. Como si se fuera a convertir en un gremlins. Luego te dicen que se tiene que patinar y tú empiezas a dudar si apurarle a clases de patinaje sobre hielo, hierba o pista. Descubres que no es eso, que lo que tienes que hacer es ponerle un poquito al sol para que el cuero se vaya poniendo moreno. ¡Qué cosas! ¿Eh? Y es que hay quien tacha de frívolo y superficial todo esto de las marcas; pero… ¿Y lo qué se aprende? Además tiene algo de espiritual eso de que el cuero se patine porque resulta que envejece; luego, digo yo, que seguirá viviendo. Como si una parte de la vaca porosa se reencarnara en él. Ahí os doy otra pista para saber si estamos frente a una falsificación.Si tienes a una al lado y su bolso está estropeado pero con el cuero blanco como la cal, significa que lo han hecho con la vaca de la entrada del Ale-hop.

La cuestión es que a mí nunca me contactaron para renovar mi carné de compradora de Vuittones. Supongo que a consecuencia de lo que me paso el año pasado en París. Entramos en una especie de bar-vinoteca muy cuqui pero muy pequeño. Bueno, a mí en París todo me parece pequeño. Debe ser un efecto óptico al ver tanta gente junta. Es como cuando ves un piso vacío y luego lo amueblas; automáticamente se vuelve pequeño. A lo que voy. El bar era básicamente una barra con forma de polígono irregular cerrado dentro del cual había cuatro camareros que se te acercaban para preguntar si querías vino con notas afrutadas, de madera, de cítricos o con el grado de acidez no sé como. Yo quería vino, simplemente, y de paso poder moverme un poco de mi taburete en el que estaba literalmente encajada de la cantidad de gente que había. Cuando ya sentía mis miembros entumecidos, decidí estirar una pierna lo que provocó que le diera una patada a una de las mil botellas que había bajo la barra (mu pequeño el sitio, mu pequeño) y la tiré. Me dio tanta vergüenza y me puse tan nerviosa que al mover el brazo me tiré la copa encima que fue directamente absorbida por la vaca porosa. Me horrorizaban las consecuencias y que mi bolso se convirtiera en un gremlins borracho. Pero no, señores, se secó y a penas quedó unas manchita en la bandolera. A partir de ahí lo abandone a su suerte. El pequeñín se había hecho mayor. Tanto confió en su robustez que más de una vez lo he pillado al cerrar la puerta del coche. Y nada que ahí sigue. Pero me da que a mí no me venden más.

Seems Legit, part 2

En fin, que me he ido por las ramas, que «yo he venido aquí para hablar de mi libro». La cosa es que si he de buscar nombres que recuerden al establecimiento en cuestión, no me gustaría caer el lo patético por mucha intención que tenga de ser clara. Es decir que, si digo Apel que sepas que hablo de Apple. Pero que no pienses que tripití segundo de EGB por mi nivel de inglés.

La verdad que me hacen mucha gracia los nombres de las falsificaciones, así que… ¿por qué no? vamos a reírnos un rato. ¿Alguien se acuerda de esas marcas falsificadas que parecen y no son? Yo me acuerdo solo de Mike y Arias ¿Tenéis más ejemplos?

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